Reflexiones
L@s directores pasaron inadvertidos por mi etapa escolar. Cuando fui alumno en primaria,la figura del director me quedó siempre muy lejana e inaccesible. Se trataba de una persona a la que casi nunca veía o con la que casi nunca traté. En el Instituto me pasó casi algo parecido.
De los compañer@s que han sido directores, lo que puedo decir es que la mayoría les he visto echar muchas horas de dedicación y esfuerzo. Esto creo que es positivo, aunque desde luego no es un reclamo para que la gente se apunte a ser equipo directivo. Hay que buscar un equilibrio entre la dedicación y el trabajo necesario. Quizás a mi compañera Mar Martínez Gallo es la que puedo hablar mejor por su seriedad y trabajo e intento de hacer un centro mejor para todos.
Mi objetivo con este curso es conseguir una visión panorámica de la función directiva y una formación para poder desempeñarla. También creo es muy interesante enriquecerse con lo que te pueden aportar otras personas que han desempeñado o están desempeñando la dirección.
Sin duda lo que más me interesa de la labor directiva es cómo involucrar y motivar a los docentes en un proyecto común. Creo que es lo más difícil. Se puede tener muchas ideas pero si el resto no te acompaña no vamos a ningún lado. Lo que más inquietud me provoca es sentirme solo en el intento y que mi proyecto no pase de un proyecto personal. Esto lo consideraría un fracaso.
No he participado en ningún equipo directivo con anterioridad...aunque me lo han propuesto varias veces. Siempre he aducido la conciliación familiar como prioritaria y los desplazamientos en coche como hándicap. Quizás ahora todo cambie y sea el momento de dar el paso. El tiempo dirá.